Dev Patel aquel chico que salto a la fama mundial como el protagonista “¿Quién quiere ser millonario?” debuta en este film como director, además de ser el protagonista y el coguionista con Paul Angunawela (Hotel Mumbai) y John Collee. Hace poco en un reportaje declaró sobre sus orígenes (nació en Kenia de padres Indios, criado en Londres) “no soy suficientemente británico ni suficientemente indio”. Este film sin dudas es una jugada inmersión en sus raíces culturales profundas aliando sus gustos por la acción y sus héroes preferidos, Bruce Lee y John Wick) Esa inmersión en la realidad de la India es fascinante, especialmente en los flash backs de recuerdos de la infancia del héroe en situaciones idílicas con su madre, que le explica la figura religiosa de Hanuman, el dios con cara de mono que se excede en sus poderes y es castigado por los dioses aunque después es ayudado por el rey oso y a su vez salva a la deidad Rama. Para nosotros los occidentales el panteón hinduista es de muy difícil comprensión. Pero lo que cuenta Patel es suficiente e inspirador para su personaje que busca vengar a su madre. Por un lado está el motor que genera toda la violencia, por el otro el clima urbano de las grandes ciudades de la India, sus costumbres, la parte oscura no visible del poder. Y después las coreografías de acción que son impecables. Todo mezclado es un coctel más que atractivo, aunque haya algo de confusión por momentos. Dev Patel debuta como realizador con mucha fuerza y como héroe de acción muestra un corazón indomable.